La Orquesta Sinfónica de Carabobo (OSC) transformó el auditorio Padre Lorenzo Stocco de la Casa Hogar Don Bosco, ubicada en Naguanagua, en una auténtica fiesta caribeña con un inédito tributo a Juan Luis Guerra, celebrado este domingo 27 de septiembre.
El espectáculo fue una producción del maestro José Carmelo Calabrese, director artístico y musical de la agrupación. Contó con la participación de Oswaldo Pajares, proveniente de la Orquesta Filarmónica Metropolitana de Anzoátegui, como director invitado, quien junto a los músicos logró fusionar el arreglo orquestal con ritmos del merengue y la bachata.
Como cantantes destacaron Gilberto Ojeda, María Elena Millán, Victor Márquez y Loreana Ospino, quienes con la fuerza y encanto de su voz hicieron que la audiencia se pusiera de pie para disfrutar de éxitos como «En el cielo no hay hospital», «Las avispas», «La bilirrubina», «Ojalá que llueva café», «Visa para un sueño», entre otros.
La sala registró un lleno total, congregando a familias, jóvenes y adultos que convirtieron las butacas en una pista de baile improvisada desde los primeros acordes.
Una experiencia inolvidable
La señora Sarita Hernández de González, quien se declaró fan de la OSC, describió el concierto como “maravilloso”. “Disfruté todo, bailé y canté, fue increíble”.
Asimismo, Orlando Montes destacó que el show unió a personas de todas las edades en una sola voz en un ambiente familiar e inolvidable.
Por su parte, Saruett Romero indicó que el espectáculo fue inigualable y lo gozó desde el principio a fin. Mientras Jennifer Ovalles subrayó que se deben repetir más galas como estas, donde la cultura y la música se conviertan en un punto de alegría y esparcimiento para todos los carabobeños.
Cabe destacar que este evento formó forma parte de la exclusiva programación que la Orquesta Sinfónica de Carabobo ha preparado para celebrar sus 50 años de trayectoria el próximo mes de octubre.
Nota de Prensa.














